El puesto de trabajo de productor de televisión consiste básicamente en la realización de tareas de coordinación y planificación, presupuestación, grabación y postproducción, para la elaboración de un programa o serie de ellos, gestiona y facilita los recursos humanos y técnicos necesarios para la consecución de los objetivos marcados.

La secuencia que sigue en su trabajo es la que a continuación se desarrolla de manera esquemática.

Desde que se incorpora a un programa concreto, convoca y asiste a todas las reuniones que son necesarias para la planificación. En estas reuniones se termina de diseñar en todos y cada uno de los aspectos el programa o serie de programas que es necesario producir.
Se elabora un calendario de producción que determina las fechas y periodos que abarcan los tres bloques de trabajo que todo producto audiovisual conlleva: preproducción, producción y postproducción.
En el caso de programas cuya emisión resulta ser regular configura la organización del trabajo que permite mecanizar las tareas y así dar continuidad a la emisión sin grandes esfuerzos.
Es frecuente que el productor, a veces solo, a veces asistido por sus ayudantes, se encargue de los desgloses, localizaciones, planes de trabajo y presupuestos que son consustanciales a toda producción, dependiendo de la complejidad del proyecto se verá en la necesidad de coordinar unos equipos más o menos numerosos.